lunes, 2 de abril de 2007

BRICOLAJE

* Antes de intentar quitar tornillos que llevan tiempo en su sitio y que pueden resistirse, calienta mucho la punta del destornillador en el fuego. Verás como lo destornillas sin dificultad.


*
Si el tornillo se resiste, echa unas gotas de agua oxigenada sobre su cabeza y deja que se remoje un rato.


*
Si el tornillo baila, sácalo, introduce el palo de madera de una cerilla en el orificio, rómpelo y atornilla de nuevo.


*
Dale un martillazo al tornillo rebelde para hundirlo más y vencer así su resistencia a girar.


*
Embadurna con petróleo el tornillo oxidado que se te resiste. Espera un poco, dale un par de golpes y destornilla.

*
El tornillo quedará fijo en la madera si previamente a introducirlo lo sumerges en cola blanca


*
Un par de gotas de amoníaco sobre la tuerca que se resiste, bastarán para aflojarla sin problemas.


*
Para introducir un tornillo en la madera con más facilidad, úntalo de aceite.


*
Si tratas de atornillar un tornillo flojo y compruebas que gira en el vacío porque su alojamiento ha cobrado excesiva holgura, sácalo y envuelve apretadamente su rosca con hilo de coser. Una vez tengas el hilo bien bobinado, sumérgelo un instante en cola de carpintero y atorníllalo en su sitio. No volverá a caerse.

No hay comentarios: