sábado, 9 de junio de 2007

La minicentral de Redes condena al cierre a una piscifactoría, según sus propietarios

Los principales criadores de truchas del Nalón sostienen que la instalación hidroeléctrica afectará a la calidad del agua y es incompatible con su actividad


Rioseco, P. CASTAÑO

Los propietarios de la piscifactoría situada al pie de la presa de Rioseco afirman que la instalación de una minicentral hidroeléctrica en la zona supondría «la puntilla» a su negocio y condenaría a las instalaciones al cierre.

Los promotores de la minicentral hidroeléctrica de Rioseco -HC Energía, Cadasa y el Ayuntamiento de Sobrescobio- sostienen en la memoria del proyecto que presentaron al Ministerio de Medio Ambiente que la instalación energética generará un impacto «nulo» porque el embalse de Rioseco ya está construido y las infraestructuras básicas de la central (como las tomas de agua o la plataforma sobre la que se ubicarán las instalaciones) ya se realizaron durante las obras de la presa en 1978.

Sin embargo, la empresa Piscifactorías del Alba, propietaria del centro de cría de truchas situado a escasos metros de la presa de Rioseco, sostiene que la minicentral causará un efecto letal al negocio. «La piscifactoría comenzó a funcionar en 1960 con una concesión de agua del Nalón por 100 años y era indiscutiblemente una de las mejores de Asturias. La construcción del pantano supuso un duro golpe para el negocio -porque la calidad del agua empeoró al estar almacenada y la recirculación que se efectúa entre los pantanos de Tanes y Rioseco eleva su temperatura- y ahora la construcción de la minicentral será la puntilla», señaló Cristina Cabero, responsable de la piscifactoría y miembro de la familia propietaria.

La minicentral se situará aguas arriba de la galería de derivación que alimenta a la piscifactoría. «El agua que recibiremos habrá pasado antes por las turbinas y además la minicentral captará el agua por una toma situada en la parte baja de la presa, la zona donde se acumula la suciedad, lo que empeorará aún más la calidad del agua que llega después a la piscifactoría», señaló Cristina Cabero, que añadió que, en esas condiciones, «la cría de truchas es incompatible y nos obligarán a cerrar el negocio».

En la piscifactoría llegaron a trabajar nueve personas, aunque ahora la plantilla es de cuatro empleados. Piscifactorías del Alba es el principal productor de truchas del alto Nalón y también tiene instalaciones en los ríos Alba y Cubia.

No hay comentarios: